Los niños que crecen con hipocausia, disfunción que se caracteriza por la disminución del nivel de audición por debajo de lo normal, pierden la capacidad de desarrollar el lenguaje, según sostiene el doctor Emilio García-Ibáñez, que aboga por la detección precoz de la sordera en los recién nacidos.
Uno de cada mil recién nacidos es sordo, al tiempo que dos de cada mil nace con problemas auditivos. Estas cifras han aumentado la preocupación por el diagnóstico precoz de la hipoacusia infantil debido a las repercusiones que originan su diagnóstico tardío.
Existen dos tipos de pruebas que se pueden aplicar para determinar la capacidad auditiva del niño. Las denominadas 'subjetivas' requieren la colaboración del niño para observar un cambio en su comportamiento o para que responda con un acto voluntario al estímulo sonoro. El segundo tipo, Las pruebas objetivas, no requieren de la colaboración del niño e informan de la integridad de las diferentes estructuras de la vía auditiva.
|