Según el último estudio de Save The Children, unos 103 millones de niños en edad de enseñanza primaria no van a la escuela. De ellos, a pesar de que cada año adicional de escolarización femenina reduce en dos puntos la probabilidad de muerte infantil, el 56% son niñas y dos terceras partes de los adultos analfabetos son mujeres. En cualquier caso, el informe también muestra los importantes logros en escolarización femenina alcanzados en países como Bolivia, Kenia, Camerún y Bangladesh.
Las tres cuartas partes de los niños sin escolarizar se encuentran en el África Subsahariana y en el Sudeste asiático; y en el conjunto de países en desarrollo, un 85 por ciento de los niños y sólo un 76 por ciento de las niñas que comienzan la enseñanza primaria la terminan.
El presidente de Save de Children, José Miguel Contreras, subrayó que la educación es la mejor arma para luchar contra la desigualdad y el subdesarrollo, porque "las niñas de hoy son las madres de mañana". Si en un clásico país en desarrollo, con una población de 20 millones y una tasa de mortalidad infantil de 150 por cada 1.000 niños, se da un año más de formación escolar a las niñas, se podría salvar la vida de 60.000 niños. Una mujer con siete o más años de educación escolar se casa cinco años más tarde que mujeres con menos o ninguna educación y tiene entre dos y cuatro hijos menos.
Los últimos puestos en cuando a progresos en escolarización femenina están ocupados por Ruanda, Irak, Malawi y Eritrea y, si bien la pobreza y la discriminación son importantes barreras, se constata también que los avances no siempre están ligados a la economía.
En el caso de España, el informe de Save The Children muestra su preocupación por la escolarización de los inmigrantes, menor en el caso de las niñas, sobre todo entre los magrebíes, y también por el alumnado de etnia gitana, donde la deserción escolar alcanza el 30 por ciento en los menores de 20 años.
El mencionado documento incluye como cada año el "índice de madres 2005", que clasifica los mejores y los peores países para ser madre, y en el que España ocupa el octavo puesto, debido fundamentalmente a que la tasa de utilización de anticonceptivos es más baja que en otros países y a que persiste un 2 por ciento de analfabetismo.
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