Design Thinking. ¡Aplícalo en tu aula!

¿Te gustaría abordar una unidad didáctica desde una perspectiva distinta? ¿Quieres fomentar la creatividad en el aula? ¿Apuestas por que tus alumnos aprendan por si solos y motivados?

Si has respondido que sí a todas las preguntas, está claro, Design Thinking es tu método. Esta metodología de trabajo, originaria del mundo del diseño de producto, se utiliza para generar ideas innovadoras y dar respuesta a las necesidades reales de los participantes.

Este proceso creativo se desarrolla en 5 etapas: empatiza, define, idea, prototipa y testea. El objetivo es lograr responder a 3 preguntas: ¿Por qué hacerlo? ¿Cómo hacerlo? ¿Qué hacer?

A través de estas 5 fases, y dentro del marco de trabajo que definas, los alumnos identificarán y comprenderán las necesidades o deseos a los que habría que dar solución, concretarán y definirán cuáles aportan valor real y propondrán diversas ideas para cubrir esas necesidades. Finalmente diseñarán el prototipo de una de las ideas y verificarán si cumple con su objetivo o es necesario aplicar mejoras.

Que tenga esta estructura no significa que sea lineal, pues el método es abierto y permite avanzar o retroceder en el proceso siempre que sea necesario. Esta metodología, además, implica que el ambiente de trabajo sea lúdico y distendido para dar rienda suelta a la creatividad de los alumnos. Por ello, en cada una de las etapas se aplican dinámicas y técnicas muy visuales que obligan a trabajar no solo el lado analítico sino el creativo, teniendo como resultado soluciones innovadoras y reales.

Si deseas practicar Design Thinking en tu aula, aquí tienes más información para arrancar. ¡Seguro que te sorprenderán los resultados!

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