Este verano, Reduce, Reutiliza, Recicla

Ilustración de una niña separando envases para recilar

Inmersos en la cultura de usar y tirar, el volumen de las basuras se ha convertido en un auténtico problema para el medio ambiente. Una gran parte de esos residuos lo constituyen envases y embalajes, en su mayoría de un solo uso y fabricados a partir de materias primas no renovables, talamos árboles sin parar para fabricar celulosa y papel, generamos residuos tóxicos con la utilización de productos como pesticidas o pinturas, tiramos por el vertedero todo tipo de aceites… Todo esto hace del planeta un lugar cada vez más inhóspito.

Estamos en verano y normalmente cambiamos de domicilio, de costumbres y actividades. Pero eso no es motivo para que por unas semanas descuidemos el planeta.

En cualquier época del año debemos desarrollar hábitos de consumo responsable y poner en práctica la consigna de las tres erres: Reducir, Reutilizar y Reciclar.

 ¿Qué significa reducir?

Reducir el consumo significa disminuir el impacto ambiental.

Esto se consigue en gran parte simplificando nuestras compras y, aunque sea un poco más trabajoso, utilizando lo menos posible envases desechables.

Actualmente, en algunos países ya se están implantando políticas para producir productos 100% biodegradables para que cuando acabe su vida útil no tenga impacto en el medio, o este sea lo más reducido posible.

Nosotros también podemos ayudar a llevar a cabo esta política de reducción de residuos. Aquí dejamos unos cuantos consejos que puedes compartir con los alumnos:

  • Dúchate en lugar de bañarte. Además de proporcionarte más energía, ahorrarás mucha agua.
  • Recoge la ropa después de usarla. Si la tiramos, aunque no esté sucia irá directamente a la lavadora
  • Compra los productos mirando el que tenga menos embalaje. Aunque el envoltorio sea muy atractivo, siempre es más importante el contenido que el continente.
  • Reduce todas las pérdidas energéticas o de recursos: cuida las pérdidas de agua y desconecta los aparatos eléctricos que no utilices. Esto se consigue muy fácilmente con una regleta que lleve interruptor.

¿Y reutilizar?

Con un poco de imaginación y el tiempo libre de la temporada de verano, se pueden volver a utilizar muchos de los productos que usamos. Una estupenda manera de disminuir la basura, agudizar el ingenio y alejar el aburrimiento:

  • Estrena ropa a partir de prendas usadas en años anteriores bordando, cosiendo, pintado en ellas…
  • Transforma el papel usado en pulpa y crea nuevas hojas para escribir.
  • Reutiliza los botes de cristal, las cajas, los frascos de pvc. En Internet se encuentran multitud de ideas para desarrollar estos trabajos.
  • Dona los libros o aparatos eléctricos que no utilices. Esto le dará una nueva vida en otro hogar.
  • Tapiza, pinta, y arregla los muebles deteriorados antes de comprar unos nuevos.

Y, sobre todo, utiliza tu creatividad. Estas labores, además de ayudar al medio ambiente son muy gratificantes.

Por último, recicla todo lo que no puedas reutilizar

Aunque tiene el inconveniente de que se gasta mucha energía y se contamina al reprocesar los residuos, mediante el reciclaje se reduce de forma verdaderamente significativa la utilización de nuevos materiales. Con ello, la generación de basura “nueva”, por lo que debemos comprometernos a reciclar lo máximo posible. Recuerda que muchos de los materiales que utilizamos pueden ser reciclados para volver a ser usados en otras aplicaciones.

  • No dejes nunca basura en playas y campo. Tira cada una al contenedor apropiado. Especialmente los plásticos y las colillas, que tardan mucho en biodegradarse y pueden acabar en el estómago de muchos animales.
  • Deshazte del vidrio en su contenedor: puede reciclarse hasta 40 veces.
  • Utiliza el contenedor de envases y no mezcles la basura orgánica con ellos.

Si seguimos estas recomendaciones, ayudaremos a preservar los lugares de veraneo para años posteriores.

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

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