¿Hay cambios con el cambio?

Estos días el cambio climático está en boca de todos debido a la celebración de la XXI Cumbre sobre el Clima que tiene lugar en París a primeros de diciembre, en la que representantes de 196 países se reunirán durante 10 días. Las expectativas son altas, pues se pretende lograr por primera vez un acuerdo universal y vinculante que permita luchar contra el cambio climático y que limite el aumento de la temperatura global en menos de 2 ºC para los próximos años.

Pero, ¿tenemos que esperar a grandes acuerdos políticos para poder actuar? ¡Por supuesto que no! Desde hace tiempo, hay iniciativas ciudadanas que con pequeñas acciones trabajan para disminuir las emisiones de gases de efecto invernadero, principalmente producidos por el uso de combustibles fósiles como el petróleo.

Al cole, en bici

Buena parte del tráfico que se genera en horas punta es debido al transporte escolar, especialmente si se utiliza el vehículo privado. Esto, además de empeorar el tráfico, produce contaminación y emisión de gases de efecto invernadero a la atmósfera.

Desde hace tres años, el proyecto STARS promociona los desplazamientos activos a la escuela, tanto en bici como a pie. Actualmente están participando en él nueve ciudades europeas, entre las que se encuentra Madrid.

Entre los objetivos que persigue esta iniciativa está concienciar a los alumnos sobre la importancia de preservar el medio ambiente, así como ofrecerles la oportunidad de moverse en bici por vías ciclistas o calles tranquilas; todo ello permitirá mejorar su salud y forma física y fomentar la responsabilidad de las acciones individuales en los desplazamientos sostenibles.

Este proyecto, en el que participan un total de 35 centros en este curso escolar, requiere la implicación activa y coordinada de profesores, familias y por supuesto ¡de los propios alumnos!

Ciudades en transición

¿Has oído hablar de ciudades y pueblos donde se vive sin utilizar recursos fósiles como el petróleo?

Desde hace tiempo, existen las llamadas ciudades y pueblos en transición, que trabajan en desarrollar la resiliencia local para el futuro próximo a través de la promoción de hábitos de vida sostenibles e independientes del petróleo. Se quiere huir así del modelo de ciudad actual, basado en el uso de este recurso no renovable, ya que en el proceso de su extracción, refinado y utilización produce graves impactos en el medio ambiente.

Este tipo de acciones surgieron hace años inspiradas por las actividades que Rob Hopkins inició en su pueblo natal, Totnes (Reino Unido). Algunas de las actuaciones que tienen lugar en estos pueblos son: fomentar la compra de productos locales, educar en las escuelas sobre un consumo más responsable con el medio ambiente y realizar planes de ahorro energético o incluso edificar viviendas bioclimáticas.

Todas estas iniciativas aumentan la capacidad de supervivencia y bienestar de cara a los cambios que vamos a vivir en los próximos años, como consecuencia de la disminución de los combustibles fósiles, el declive general de los recursos naturales y la alteración del clima.

Pero te preguntarás ¿qué podéis hacer tú o tu escuela en este sentido? Podéis trabajar en 5 campos diferentes: energía, agua, movilidad ―tanto de alumnos y padres como de los docentes―, consumo de productos y alimentos o residuos y reciclaje. Seguro que ahora se te ocurren algunas ideas. Si estás dispuesto a hacer algo en la lucha contra el cambio climático, ¡comprométete con pequeños compromisos!

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